Mostrando entradas con la etiqueta aceite de árbol del té. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta aceite de árbol del té. Mostrar todas las entradas

lunes, 4 de mayo de 2015

Acné, soluciones

El acné es una respuesta inflamatoria en nuestro cuerpo que cursa con erupciones en nuestra piel, normalmente en la zona de la cara, espalda y escote. Por regla general no es más que un problema estético aunque algunas veces puede llegar a ocasionar una infección que requerirá intervención médica.

Se debe por lo general a un desajuste hormonal o un exceso de grasas saturadas. Durante la pubertad el aumento de hormonas provoca una mayor secreción de grasa en la piel que puede llegar a obstruir poros formando las espinillas, granos, pústulas, etc.

Acné, espinilllas. Shutterstock

Si estás comiendo embutidos, bolleria industrial, carne y huevos a diario es muy probable que estés ingiriendo demasiadas grasas saturadas que puede llegar a empeorar la situación.

A partir de las grasas saturadas, nuestro cuerpo crea prostaglandinas encargadas de provocar la respuesta inflamatoria. En cambio los ácidos grasos esenciales, principalmente el Omega 3, fluidifican la sangre y disminuyen el colesterol malo transformándolo en bueno.

Si queremos librarnos del acné lo mejor que podemos hacer es hacer ciertos cambios en nuestra dieta para que las proporciones de grasas se equilibren.

viernes, 17 de enero de 2014

Propiedades del aceite del árbol del té

El árbol del té Malaleuca Alternifolia es un árbol pequeño, de unos 7 metros, de origen australiano. La corteza es blanca y los brotes tiernos presentan vellosidades. Las hojas son parecidas a un pino, duras y alargadas, poseen grandes cantidades de aceite. Son recogidas durante todo el año y por proceso de destilación con vapor de agua se extrae el aceite.



Los australianos lo han utilizados durante generaciones como potente antiséptico que actúa contra bacterias, hongos y virus.

viernes, 22 de noviembre de 2013

Antipiojos natural

Este año mi hijo mayor ha empezado el cole. ¡Qué emoción! Pero una de mis preocupaciones eran los temidos piojos. Cada vez que sale de la escuela y se rasca la cabeza le reviso pelo por pelo (bueno, hasta que él me deja). Hasta la fecha no he encontrado ningún indeseable en mi chiquitín. Por suerte, ya que si él trae uno, toda la familia los padeceremos seguramente, somos unos mimosos insaciables y siempre que podemos nos hacemos carantoñas. 

Pues bien, el otro día trajo del colegio una nota diciendo que habían detectado que algunos alumnos tenían de estos bichejos. Aaaaaaaah!!!!! Entré en pánico, y de repente empezó a picarme la cabeza. Contamos varios cuentos y alguna canción mientras le revisaba una vez más la cabeza a mi paciente hijo. Nada. Ni rastro.